El llamado lapsus, del ingeniero reveló una tenebrosa realidad.Primero, la triste realidad familiar al quebrantar la relación con su hermano el ideólogo admirador de la filosofía Alemana, de quien aprendió con fines políticos y mercantilistas los conceptos Kantianos de Lógica, ética y estética, propuestos a la ligera por Rodolfo Hernández, como quien se cambia una camisa, al punto de proyectar su admiración por Adolf Hitler y no Albert Eistien.
Pero como errar es humano y un error de buena fe, no tiene repercusiones legales hasta que no pase a ser cosa juzgada y además se pruebe la mala fe, una excusa pública o privada es suficiente, siempre y cuando se haya logrado el fin. Sin embargo, al proyectarse las intenciones inconscientes sobre la realidad, emergen despacio entonces las verdaderas realidades.
La peste emocional que barrió a Europa durante los años 30, llevó al poder, a aquel líder que hablaba con berraquera que hizo de millones de alemanes educados se convirtieron al fascimo, quizás no tengan paralelo pero de guiarnos por la historia, estaría a punto de suceder en Colombia, si por peste emocional se reconoce al vulgar hablado, que pasa de la palabra al acto. Entonces, las proyecciones de las intenciones inconscientes, no pueden ser más vistosas y la coraza moral no la más visible cuando es revestida de tolerada con la llamada “berraquera”. Bravio usado para defender el “honor y la dignidad”, la nación y la tradición, pues esta “berraquera” es la que impide expresar los sentimientos, en lugar de ofender. Las persona que con vulgaridades, groserías e improperios expresan sus frustraciones revelan una pobreza afectiva y emocional para expresar lo profundo de sus sentimientos de tristeza dolor y pérdida que los lleva por la vida resentidos y fácilmente indignados, siempre tienen la razón! con el valor agregado que si manejan estadísticas y son pudientes todo convierten en el florero de Llorente y les es fácil agredir y engatusar, lo peor de todo es que se convierten en referentes!
Tal como lo declaró la persona que más íntimamente el carácter autoritario del ingeniero “es duro” nunca ha sido capaz de reconocer el valor de la mujer pues sus sentimientos no logran expresan sino animadversión con vulgaridades y frustraciones a menudo de orden sexual que es donde los improperios para acallar a sus contrincantes se encuentran con el lenguaje callejero y pendenciero. Pero este fenómeno tiene su raíz en la misma sociedad que lo nutre y al mismo tiempo busca el perdón en la confesión de sus pecados, así, ofendo, hago daño, maltrato y destruyo, pero voy y me confieso busco el perdón y sigo sin cambiar, “así soy yo”, después de que la corte tumbe el decreto, me excuso!
Así que las proyecciones inconscientes ligadas a la moral y la frustración afectiva usadas para ofender que se gritan como vulgaridades, groserías y lisuras el 90 % relacionadas con la sexualidad, Fenómeno, en que la afectividad frustrada se usa como forma de agresión sexual de genitalidad fustrada, no solo se observa en Colombia, sino en muchos países latinoamericanos donde el uso de la vulgaridad del orden sexual es excusado a diario como una forma de expresión verbal, de la berraquera, que va de la mano con el evangelio de la prosperidad ”eso es una delicia tener un hombrecito pagando interés”, lo que no dicen los bancos y corporaciones, si lo dijo el ingeniero que se presenta como una «tercera vía» o que se caracteriza por eliminar el disenso: el funcionamiento social se sustenta en una rígida disciplina y un apego total a las cadenas de mando”
No extrañaría que el ingeniero esté cruzado con el evangelio de la prosperidad, que todo perdona por un par de dólares más, después de todo son estos personajes el ejemplo de la prosperidad, como tal tenemos un hombre para el gobierno de, por y para las corporaciones, eso, se llama fascismo.
Fue el filósofo italiano Giovanni Gentile quien primero escribió la entrada en la Enciclopedia Treccani Italiana que decía: “El fascismo debería llamarse más apropiadamente corporativismo porque es una fusión del estado y el poder corporativo”. Mussolini, sin embargo, colocó su nombre en la entrada y se atribuyó el mérito. Benito Mussolini, uno de los fascistas más conocidos del siglo XX, afirmó haber inventado la palabra de acuerdo con Thom Hartmann, en su libro SCREWED, BK Publishers San Francisco
“En 1938, Mussolini hizo realidad su visión del fascismo cuando disolvió el Parlamento y lo reemplazó con la Camera dei Fasci e delle Corporazioni, la Cámara de las Corporaciones Fascistas. Las corporaciones seguían siendo de propiedad privada, pero ahora, en lugar de tener que pasar su dinero a escondidas a políticos corruptos y redactar leyes de forma encubierta, estaban abiertamente a cargo del gobierno”.
Pero donde las proyecciones inconscientes se transforman en realidades, es en el concepto “Ermächtigungsgesetz” del llamado “filósofo alemán Adolf Hitler” que en el lapsus, el ingeniero tanto admira.
“El decreto de Conmoción Interior propuesto por la proyección de Rudolf Hernandez no podría ser otro que el “Ermächtigungsgesetz”. La ley habilitante del 24 de marzo de 1933 (en alemán, Ermächtigungsgesetz vom 24. März 1933), oficialmente la Ley para el remedio de las necesidades del Pueblo y del Reich (en alemán, Gesetz zur Behebung der Not von Volk und Reich) fue la ley habilitante aprobada por el Reichstag el 23 de marzo de 1933 que cedió de facto todo el poder legislativo a Adolf Hitler quebrando la separación de poderes de la República de Weimar. Fue el principal soporte jurídico sobre el que se construyó la transición de una república parlamentaria a la Alemania nazi.” wikipedia.
Así que, de guiarnos por la historia bien, podría esperarse un gran incendio o magnicidio en Bogotá, o mientras pasa la jugadita y la corte constitucional se pronuncia, el hace de las suyas mientras el decreto esté en firme, así como lo afirmó a la periodista Vicky Davila.